UN NIÑO FELIZ ES RUIDOSO INQUIETO ALEGRE Y REVOLTOSO

Aunque no nos gusten, debemos entender que el hecho de que los niños no paren quietos es normal. Están en la edad de descubrir y experimentar, y no deberíamos coartarlesCuando los niños molestan en nuestros espacios públicos

Empezaremos explicándote el caso de la cantante canadiense Sarah Blackwood. El año pasado experimentó una situación que la marcó y que denunció intentando que, con su historia, la sociedad reflexionara sobre algo importante.

Debía hacer un viaje en avión junto a su niño de 23 meses. Estaba embarazada  de 7 meses y, aunque no era la primera vez que hacía ese trayecto desde San Francisco a Vancouver, en aquella ocasión fue algo distinto.

Cuando el avión aún no había despegado, su hijo empezó a llorar. Al poco, todo el pasaje la miró con molestia. No tardó en escuchar reproches sobre “que era una mala madre“, alguien que no sabía atender a su hijo.

No tardó en acudir la azafata, advirtiéndole de que debía calmar a su hijo, porque el pasaje estaba quejándose y podrían barajar la opción de hacerla bajar del avión si el niño no se callaba.

La joven madre quedó casi sin aliento.

Los llantos de su bebé apenas duraron 10 minutos, porque pasado ese tiempo, volvió a dormirse y no se despertó hasta el aterrizaje.

¿Es que la gente ha olvidado lo que es la crianza? ¿Nadie recuerda que los bebés lloran, ríen, gritan y chillan?

Un niño feliz es un niño que corre, que grita, que llama nuestra atención

Cualquier niño desea tocarlo todo, experimentar, sentir, reír, aprender… Si le obligamos a callar, a no llorar, a hablar bajito y a no moverse de la silla, lo que tendremos es una criatura temerosa que no se atreverán a explorar, no un niño feliz.

  • Los lloros se atienden, no se censuran ni tampoco se obvian. Si un niño quiere tocar algo lo protegeremos de que no se haga daño. Es necesario fomentar su conducta de exploración, de curiosidad, de interacción con su medio.
  • La infancia es ruidosa por naturaleza. No hace falta más que pasar por una guardería o un centro de primaria a la hora del recreo para recordar lo que es ser un niño feliz.

Tiempo tendrán de crecer y de guardar silencio, de quedarse quietos en los asientos de un avión, sin molestar. Mientras, respetemos a sus progenitores en su tarea de educar y seamos más empáticos con los niños. Porque un niño feliz es un niño inquieto, curioso y alegre.

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4 Responses

  1. Leticia dice:

    Me encanta leer esto , y estoy de acuerdo

  2. GUILLERMO PAZ dice:

    Es verdad, niño que no jode es enfermo

  3. Maria Martín Agudo dice:

    El problema es que con 7 años ya deben dejar de ser niños, entonces el revoltoso inquieto tiene TDAH diagnosticado o casi. Hasta qué edad pueden continuar siendo niños y teniendo curiosidad para experimentar y aprender, esa es la cuestión. Está claro que el sistema educativo aquí en España es un despropósito total

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