ACTIVIDADES PARA TRABAJAR LAS EMOCIONES CON NIÑOS

El que los niños aprendan y dominen las habilidades sociales y emocionales, les ayudará no sólo en la escuela, sino también en todos los aspectos vitales. Numerosos estudios han descubierto que los jóvenes que poseen estas habilidades sociales y emocionales son más felices, tienen más confianza en sí mismos y son más competentes cómo estudiantes, miembros familiares, amigos y trabajadores. Al igual que tienen menor predisposición al abuso de sustancias, la depresión o la violencia.

¿Cuáles son estas habilidades decisivas?

En 1995, Daniel Goleman, Eileen Rockefeller Growald, Timothy Shriver, Linda Lantieri y otros, fundaron Collaborative for Academic, Social, and Emotional Learning (CASEL) una organización que se centra en el uso del aprendizaje social y emocional como parte esencial de la educación. CASEL propone cinco grupos básicos de habilidades o aptitudes que construyen la inteligencia emocional:

– Autoconciencia: Identificar los pensamientos, los sentimientos y la fortaleza de cada uno, y notar cómo influye en las decisiones y las acciones.
– Autoconciencia social: Identificar y comprender los pensamientos y los sentimientos de los demás desarrollando la empatía, y ser capaz de adoptar el punto de vista de los otros.
– Autogestión: dominar las emociones para que faciliten la tarea que se está realizando y no interfieran en ella; establecer objetivos a corto y largo plazo; y hacer frente a los obstáculos que puedan aparecer.
– Toma de decisiones responsable: generar ejecutar y evaluar soluciones positivas e informadas a los problemas, y considerar las consecuencias a largo plazo de las acciones para uno mismo y para los demás.
– Habilidades interpersonales: expresar rechazo a las presiones negativas de compañeros y trabajar para resolver conflictos con el objetivo de mantener unas relaciones sanas y gratificantes con los individuos y el grupo.

Son justo la autoconciencia, la autoconciencia social y la autogestión de las habilidades las áreas que más necesitan entrenar y profundizar los afectados por TDAH.

Por ello es necesario desarrollar el trabajo sobre estos aspectos dentro de los programas de habilidades sociales y autocontrol emocional.

Podemos realizar actividades que trabajen la identificación de las emociones básicas, la autoexpresión emocional y la empatía (corazón de la Inteligencia Emocional), trabajando con los niños a ponerse en el lugar de los otros, a diferenciar que los sentimientos ajenos pueden ser distintos a los suyos. También enseñando a poner nombre a las distintas emociones y a saber cuál es la mejor forma de manifestarlas.

  1. Diario de las emociones: El juego es una dinámica educativa que trata de favorecer la reflexión sobre los propios estados emocionales. A través de esta dinámica vamos a procurar que los niños y niñas dibujen sus estados emocionales y que tomen conciencia de cuando sienten cada emoción, de los posibles desencadenantes y consecuencias. De esta manera tendrán un rico collage de las propias emociones.
  2. Juego “El observador”: Deben observar las expresiones emocionales de otras personas (familiares y amigos). Deben fijarse en los aspectos verbales (qué dice y cómo lo dice) y en los aspectos no verbales: gestos faciales, muecas, tonos de voz, tics, etc. Como ya se trabajó al principio, este juego les motiva mucho porque saben en qué han de fijarse.
  3. ¿Qué estará pasando? A través del roleplaying podemos plantear diversas situaciones, reales o imaginarias (preferiblemente reales), y han de dramatizar la situación con todo tipo de detalles. El resto de compañeros deben tratar de adivinar los estados afectivos en cada uno de los acontecimientos relatados. “Me imagino que sentiste…..cuando”. Confirmar si ha acertado en los sentimientos.
  4. El juego del nombre: Se les reparte a los niños dos hojas de papel y se les pide que apunten su nombre y apellido. Después, en una de las hojas, se les pide que con cada letra de su nombre apunten las cualidades que consideran que tienen (si el nombre es muy largo, puede pedirse que lo hagan solo con el nombre o el apellido). Por ejemplo: Si la persona se llama Bea Salta, las cualidades o virtudes pueden ser: Buena, enérgica, amable, segura, agradable, lista, trabajadora y asertiva.

    En la otra hoja, se les pide a los niños que escriban el nombre de alguien que haya influido en su vida. y entonces deben escribir palabras que expresen cómo les han influido éstos. De este modo se crea un vínculo entre el autoconcepto y los valores postivos que han sido asociados a uno mismo, generando una narración autobiográfica acerca del desarrollo de su personalidad que ayude a consolidar estos recuerdos.

  5. La caja de las emociones: Una de las formas con las que podemos trabajar las emociones en clase es a través de un juego denominado «La  caja de las emociones». Su funcionamiento es simple y puede ser adaptado a las características o necesidades de cada clase. Se tiene que prepara una caja (de plástico, cartón, etc.) con todo nuestro grupo de alumnos y en ella se escribe el nombre de las diferentes emociones, junto con algún dibujo representativo. Esta caja debe estar situada en un lugar visible del aula y ser accesible a todos los alumnos. Además, se dispondrá de papel en forma de pequeñas notaspara que los alumnos puedan escribir en ellos sus mensajes. El objetivo de este juego es conseguir que nuestros alumnos y alumnas aprendan a comunicarse emocionalmente. A partir de estas comunicaciones individuales podemos profundizar en el conocimiento de las diferentes emociones (alegría, tristeza, desesperanza, rencor, etc.). De esta forma se logra una mayor inteligencia emocional y enseñar nuevas formas de afrontamiento de conflictos y canalización adecuada de los sentimientos que la acompañan. Con ello también estamos efectuando un trabajo preventivo respecto a posibles nuevos conflictos.
  6.  El diccionario de las emociones: Es un juego muy eficaz para que los niños aprendan a interiorizar sus emociones. Se utilizan cartulinas donde los alumnos escriben, en letras grandes, los nombres de una emoción: tristeza, alegría, rabia, etc. Después tienen que hacer un dibujo inspirado en dichas emociones y en las respuesta, emocional y/o física.El tarro de las buenas noticias: Este juego está especialmente pensado para potenciar el optimismo y los pensamientos positivos en los niños. Cada vez que ocurra una buena noticia en el contexto de la clase (un cumpleaños, el nacimiento de un hermanito o hermanita, un logro personal de algún niño o niña, etc.) los alumnos lo deben escribir o representar con algún dibujo y  depositarlo en un tarro. El contenido de dicho tarro puede ser objeto de debate y al final de curso se puede hacer un mural con todas las buenas noticias que han ocurrido.
  7. El acusado:

    Esta dinámica es ideal para que los profesores eduquen a sus alumnos en control emocional. En el aula, el profesor debe leer en voz alta el comienzo de esta historia.

    “Va Pepe muy contento por el parque, cuando de repente ve a Rafa viniendo a su encuentro. Rafa tiene una mirada muy rara. Pepe se pregunta qué le estará pasando. Se acercan y se saludan, pero inmediatamente Rafa comienza a gritar. Dice que Pepe le ha hecho quedar muy mal con los otros chicos del barrio, que es mal amigo, que tiene la culpa de todo lo que le pasa. Entonces Pepe…”.

    Una vez leído el cuento, los alumnos deben pensar de forma individual cómo actuarían se encontraran en la situación en la que está Pepe. Después, se comparten las respuesta y se clasifican en dos grupos: las que permiten la conciliación y buscan un camino pacífico y las que promueven un mayor conflicto. En forma de debate, se llega a la conclusión de por qué las primeras son mejores que las segundas.

  8. El tarro de las buenas noticias: elige un tarro, decóralo con tu hij@ y colócalo en un lugar accesible para todos. Junto al tarro pon pedacitos de papel donde podáis escribir o dibujar aquello positivo que os ha pasado. Cada vez que tengáis algo positivo lo metéis en el tarro. Si en algún momento tu hij@ se encuentra triste o enfadado, podéis recurrir al tarro y recordarle la cantidad de cosas buenas que le han pasado.
  9. El álbum de fotos emocionales: Hacer  4 fotos con diferentes expresiones de emociones (alegría, pena, sorpresa y enfado). Pegar las fotos en cartulinas o folios pegarlas por la clase o en un álbum.
  10. Inventamos historias: Dibujad distintas emociones en tarjetas de cartulina. El maestro saca una tarjeta con una emoción y comienzan a inventar una historia con un personaje principal que tiene esta emoción. Luego los alumnos sacan otras tarjetas y hace lo mismo.

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4 Responses

  1. Francys dice:

    Muy buenos tips , para el trabajo de las de emociones y de paso la conducta

  2. Leticia Resendiz dice:

    Hola:
    Deseo informes de material para trabajar emociones con preescolares

  3. Marisa Vásquez Panduro dice:

    Gracias por la información, soy una maestra convencida de la importancia de la educación emocional en nuestros estudiantes. no deje de enviarme, qué haré extensivo en demás maestros.

  4. Paola Kelm dice:

    Muchas gracias por la información, es un gran aporte para repensar nuestras prácticas docentes, la educación de las emociones fortalece y forma niños autónomos, responsables y empáticos

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