El 24 de febrero se acerca y, con los más pequeñitos, la mejor forma de aprender sobre nuestros símbolos patrios no es con teoría, ¡sino con las manos!
Pintar la bandera no tiene por qué ser aburrido ni limitarse a las crayolas de siempre. Hoy les comparto un recurso diseñado para estimular el tacto, la motricidad fina y la curiosidad de los niños de preescolar a través de diferentes técnicas de arte.
Cuando un niño pega bolitas de papel, siente la textura de la sal o da «saltitos» con un cotonete, no solo está coloreando; está trabajando su coordinación ojo-mano y creando una conexión emocional con los colores verde, blanco y rojo.
DESCARGA EN FORMATO PDF AL FINAL DE LA ENTRADA
DESCARGA EN FORMATO PDF















Deja una respuesta